domingo, 4 de mayo de 2014

Lectura crítica: "Crónica de una muerte anunciada"

Si tuviese que describir cómo es “Crónica de una muerte anunciada” creo que nunca llegaría a poder hacerlo de manera que le hiciera honor. El primer libro que me leí de Gabriel García Márquez fue lógicamente “Cien años de soledad”, libro del que quedé completamente enamorado y que me produjo tal impresión que desde entonces he buscado un hueco entre mis lecturas para poder leerme otro de su autor. Trágicamente encontré este hueco cuando García Márquez murió y sus libros volvieron a estar en boca de todo el mundo, y para el pasado Día del Libro mis padres me regalaron “Crónica de una muerte anunciada”.


Este es un libro que más que novela, yo lo consideraría como cuento largo para adultos, ya que sin exagerar se lee muy rápidamente, y en una tarde perfectamente se puede empezar y acabar. Pero no por esto el libro es menor. Todo lo contrario. Esta novela es grandiosa, o al menos eso es lo que me ha parecido a mí, que lo he devorado ferozmente, casi con ansiedad, queriendo seguir avanzando en la historia. Es ritmo del libro es muy bueno, y el estilo es, como el propio nombre del libro indica, de crónica periodística, y en este ámbito como periodista de profesión que era, García Márquez muestra todo su talento para narrar de manera directa e intensa una magnífica historia.

Crónica de una muerte anunciada” va de eso, de la crónica que hace el narrador de la muerte de Santiago Nasar, el protagonista cuya muerte se narra en esta novela. En el libro se narra, como si fuera una crónica para un periódico, las últimas horas del protagonista, la gente con la que estuvo, la gente que lo vio, lo que hizo, quienes lo mataron, las reacciones del pueblo; todo. Gabriel García Márquez, nos presente una recreación casi perfecta de la vida y el ambiente de una pueblo caribeño, con sus prejuicios, su honra no muy distinta a la que había en España hace unos siglos, sus tradiciones, sus olores y oficios. Con su prosa García Márquez envuelve al lector en una atmósfera que le transporta a América, es muy curioso para los que hablamos el español de la península leer a autores en nuestra propia lengua, pero del otro lado del charco, con las peculiaridades y la riqueza sonora de las palabras autóctonas del español de América. En esta novela no, pero en “Cien Años de Soledad” sí es a veces complicado leer algún párrafo, y sobre todo comprenderlo debido a la cantidad de palabras que para nosotros suenan raras pero son más que normales en América.

Este lenguaje le da a “Crónica de una muerte anunciada” un colorido aún más mágico, lo que termina conformando lo que tantas veces se ha llamado realismo mágico, un estilo literario lleno de figuras e imágenes literarias que cogidas por separado pueden parecer absurdas e inconexas, pero dentro de una historia tienen mucho sentido, y le dan un significado muy rico a la historia que se pretende contar. Esto mismo pasa en esta novela, desde el principio de la misma el lector se sumerge en un mundo que siendo real da la sensación que tiene algo de mágico, algo de irreal y de fantasía. Pero es esta fantasía que se ve en el libro la que lo hace grande, y la que lleva al lector a mimetizarse con la historia de Santiago Nasar, a ser uno más de los vecinos de ese pueblo que pasa de las fastuosas celebraciones de una boda, a la locura desatada generada por el anuncio de que se va a producir una muerta.

Una de las cosas que más me han llamado la atención de “Crónica de una muerte anunciada”, es la naturalidad con la que García Márquez trata el tema de la muerta y su irrevocabilidad. Como he dicho el libro narra la historia de la muerte de Santiago Nasar a manos de los hermanos Vicario; durante toda la novela se ve cómo estos dos hermanos fueron pregonando a los cuatro vientos que iban a matar a Santiago Nasar, todo el pueblo sabía lo que iba a pasar pero nadie hacía nada por pensar que estaban locos y borrachos, y los que los tomaron más en serio pensaban que ya habría otras personas que avisarían a Santiago Nasar de lo que iba a pasar. Y sí es cierto que hubo gente que intentó avisar a Santiago Nasar de que lo iban a matar, pero el destino hizo que no llegaran a tiempo y que éste no siguiera las pautas que seguía todas las mañanas. La muerte era inevitable y ante todo anunciada. Otra cosa que me ha chocado mucho es la dureza con la que al final se narra el asesinato de Santiago Nasar, más propio de una novela negra, pero eso lo dejo ya para que lo descubran los lectores que se animen a leer este libro.

Con esta novela García Márquez me ha demostrado que es uno de los mejores y más originales escritores que he leído, y sin lugar a dudas seguiré leyendo sus magníficas y fantástica historias, llenas de colorido y magia, así como de una sonoridad especial dada por las bellísimas peculiaridades y matices que tiene es español de América, tan parecido y a la vez tan distinto a la lengua en la que estoy escribiendo y a la que estamos acostumbrados a leer. Bravo por este autor y recomiendo a todo el mundo que si quieres empezar a descubrirle, comenzar por “Crónica de una muerte anunciada” porque además de que se lee rápidamente, en ella se condensa casi todo el arte imaginativo de su autor.


Caronte.

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